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lunes, 30 de septiembre de 2024

Novedades: redes sociales y examen de serbio

Querides amigues, hace tiempo que no escribo aquí porque no encuentro ningún tema interesante, pero ya sabéis que cuando se me ocurre algo, vengo y os lo explico. También es verdad que la última vez fue en abril y hablé de muertos. No, no me he muerto, pero si me seguís en redes sociales ya lo sabéis.

Igualmente, tenemos que hablar sobre que ahora solo sepamos los unos de los otros en dos o tres sitios, siempre en los mismos, en las mismas tres redes sociales. Estoy abandonando oficialmente mi cuenta personal de Twitter. No la he cerrado, pero apenas entro. Básicamente, lo único que me interesa de ahí es poder leer noticias y memes en serbio, porque no los tengo en otra parte. Pero si queréis saber de mí, lo que antes hacía en Twitter (comentar cosas que me vienen a la mente) ahora lo hago en Bluesky. Hay mejor ambiente, menos bots y menos fascismo.

En Instagram sigo, pero entro poco y paso poco tiempo ahí porque me satura, y en Facebook entro un par de veces a la semana porque me cansa que me muestre más publicaciones de publicidad y páginas sugeridas que las de mis contactos.

De todos modos no he venido a hablar de eso, sino de que a principios de este mes (aún estamos en septiembre, aunque ya todos pensemos que ha empezado octubre) publicaron las fechas del examen oficial de serbio. Será a principios de enero y he decidido presentarme, así que ya estoy a tope preparándolo: hago un par de ejercicios del libro de texto cada día, aparte de repasar el vocabulario con Anki y Clozemaster diariamente como venía haciendo hasta ahora, oír música, pódcasts y radio, ver la televisión serbia y leer algún libro.

Además, me he apuntado a clases de grupo, empiezo mañana y serán dos clases semanales de una hora cada una, de aquí a mediados de diciembre. Esto y mi clase individual semanal espero que me ayuden a mejorar mi comprensión auditiva y mi fluidez al hablar.

La cuestión es que sé que me voy a presentar, pero aún no he decidido el nivel. Estaba segurísimo de presentarme al B1, pero mi profesor me ha picado diciéndome que él ve asequible un B2. A mí me parece mucho, pero ahora estoy picadísimo y mi pensamiento es que si estudio mucho de aquí a enero lo puedo conseguir. Ya veremos si voy cambiando de opinión en estos meses.

Pau me ha dicho que me presente al B2 y que, si no lo consigo, ya volveré a presentarme. Yo no lo tengo claro porque implicaría planear otro viaje a Belgrado, con todo lo que ello supone: pedir días en el trabajo, buscar vuelos, buscar alojamiento, y que todo no salga por un ojo de la cara. Algunos ya lo sabéis, pero a mí planear viajes me dispara la ansiedad. Bueno, planearlos y hacerlos. Después me encanta estar de vacaciones, pero la ansiedad la tengo igual.

Lo bueno es que todavía no tengo que tomar una decisión. Esta semana veré qué tal me va con las clases de grupo y seguiré estudiando diariamente.

domingo, 2 de julio de 2023

El fin de Twitter

Desde que Elon Musk, ese pedazo de mocoso inútil (¡aquí lo puedo decir!), compró Twitter, la cosa ha ido de mal en peor. Y ahora parece que casi se lo ha cargado del todo, con las limitaciones a los tuits vistos porque no ha pagado el precio de los servidores de almacenamiento.

Que Twitter aún aguantará, pero cada vez peor, con menos gente, menos tuits, y mucha peor calidad. Últimamente se ha convertido en un nido de fascismo por culpa de dicho imbécil.

No voy a mentir, me da pena. Me uní a Twitter en 2008, aunque empecé a entrar regularmente alrededor de 2014, cuando estaba con Fede. Gracias a Twitter conocí a algunos de mis mejores amigos; mi grupo valenciano de amigos ha salido de Twitter (posteriormente también he conocido a más gente, de Sevilla y de Barcelona, como mi pareja actual).

(También culpo a Twitter de mi catástrofe personal de 2016, pero no nos detendremos en eso).

No solo la gente, también es la cantidad de cosas que he aprendido. Gracias a Twitter me he acercado mucho a la historia y cultura del País Valenciano, aprendí mucho sobre el marxismo-leninismo, sobre el movimiento LGTBI+... además de una gran utilidad, que es estar al día de lo que pasa.

Sin ser una red perfecta, porque tenía un puñado de defectos (que se han acrecentado desde que Musk está al volante), tenía una serie de ventajas que la hacían mi red social favorita: inmediatez, brevedad, y la posibilidad de interactuar fácilmente con gente que no conoces, sin tener que establecer una relación más allá de la respuesta o retuit a algún tuit puntual (a diferencia de lo que pasa en Facebook, donde normalmente te mueves entre tus contactos mutuamente aceptados y las toneladas de sugerencias basura que ahora te hace esa red).

El auge del fascismo y la vía libre a los bots propagandísticos de extrema derecha han hecho que esta red pierda muchísimo en calidad e interés, y quizá por eso la pena ya no es tanta. Que me gustaría encontrar una red parecida a lo que fue Twitter hace unos años, donde poder aprender y leer a gente interesante, de aquí o de otros lugares (viene genial para aprender idiomas), pero eso actualmente no existe, o yo no la he encontrado. Así que tocará volver a otras redes, a foros, o a canales nuevos de comunicación como Telegram.