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lunes, 31 de agosto de 2026

El consumo y la despolitización

Ayer o antier, ya no recuerdo qué día fue, leía a un amigo en Bluesky lamentándose porque una conocida empresa de videojuegos se niegue a publicar un famoso y esperado videojuego en formato físico, limitándolo solo a la descarga digital.

Yo no soy nada gamer; de hecho, ya apenas juego en el ordenador, pero cuando juego, el 95% del tiempo es a un juego abandonado y desarrollado por voluntarios (el OpenTTD). Sin embargo, apoyo por completo las demandas de mi amigo. No hace falta que algo te afecte directamente para tomar partido.

Y, por otro lado, aunque yo no sea gamer, esto también me afecta, porque forma parte de una tendencia mayor en la industria informática y en la del entretenimiento: el hecho de que las empresas nos están intentando imponer que pagas por la licencia de uso o consumo de un producto, pero no posees el producto en ningún momento. Esto es algo que Amazon tiene clarísimo con sus libros electrónicos, pues los modifica o los borra cuando le parece bien, y no tienes derecho a reembolso.

Entre otros motivos, por eso estoy muy a favor de descargar y guardar todo lo que quieras disfrutar, ya sea música, libros, juegos, o lo que sea. Mi eMule está siempre abierto.

Bueno, mi alegato a lo que los poderes fácticos llaman piratería no era el propósito de mi texto, aunque nunca está mal recordarlo.

La cuestión es que mi amigo continuaba su bluit expresando que le gustaría que la gente hiciera boicot negándose a comprar el juego como descarga digital para forzar a la empresa a publicarlo en físico. De nuevo, apoyo completamente a mi amigo. Pero también estoy de acuerdo con él en que esto será muy difícil que ocurra.

Aunque conozco a mucha, mucha gente que se compromete y lleva a cabo este tipo de acciones, por desgracia no son la mayoría. La mayoría de la gente está completamente despolitizada, si me permitís el término. Y no es que no hagan política (todos la hacemos a diario, con nuestras acciones y decisiones), sino que les falta esa conciencia. Quizá por eso debería decir desconcienciada, en lugar de despolitizada.

No me gusta nada cuando se dice que cada vez estamos peor porque me suena a queja de viejo apocalíptico y porque es algo que se lleva diciendo tres mil años. Por eso, no voy a decir que cada vez estamos más atontados por el pan y el circo. El pan y el circo han existido siempre, y ahora no es una excepción, solo que sus formas evolucionan. En este caso, para la persona promedio, ya basta con tener el nuevo GTA, con poder comprarlo y jugarlo; si es en digital y no en formato físico, pues bueno, yo lo compro y lo juego, ¿qué es lo peor que puede pasar? Bastante alienado estoy ya por mi trabajo como para tener que pensar durante mi tiempo libre.

Aldous Huxley publicó en 1932 su distopía Un mundo feliz: una sociedad futurista en la que la gente es adoctrinada para producir durante su jornada laboral y para consumir durante su tiempo libre, y cualquier rastro de tristeza es eliminado con drogas antidepresivas y alucinógenas. Entre las drogas y el consumo, la gente no tiene ningún interés en cuestionar nada.

Leí este libro en 4º de ESO y veinte años después; su relectura me llevó a la conclusión de que literariamente es bastante mediocre, pero lo que destaca es su reflexión política y filosófica. Sobre todo, porque vemos elementos de esta distopía haciéndose realidad.

¿Qué podemos hacer para evitarlo? Creo, un poco por autoconvicción, que la oleada reaccionaria de la sociedad actual es un ciclo y no ha venido para quedarse. A finales de los 90 y principios de los dosmiles estaba de moda ser facha, luego en los 2010s hubo un auge de la izquierda, y ahora toca otra vez ser facha (no hablo por mí, que ya sabéis que soy de Marx y de Lenin). No tengo datos fehacientes, no soy sociólogo ni politólogo, simplemente es lo que estoy decidido a creer por no desesperarme y encerrarme a llorar.

Yo ya me siento mayor para hacer activismo político, y además no sé cómo hacerlo. Me siento sin el tiempo y sin la energía para acercarme a ningún partido a colaborar. Me encantaría hacer agitprop en redes, pero la sensación de que va a caer en saco roto porque no voy a saber llegar a nadie es más fuerte.

Mientras tanto, espero que ocurra algo que nos haga despertar y nos radicalice hacia la izquierda.

jueves, 4 de diciembre de 2025

Triste día como eurofán

Si me conocéis, sabéis que soy eurofán. He sido eurofán desde chico. Con 10 años, en 1995, seguí por primera vez el festival. Me encantaron el espectáculo, las canciones, los votos, todo.

Cada año me emocionaba cuando llegaba mayo, porque sabía que iba a descubrir veinte o más canciones, nuevas de las cuales algunas me gustarían mucho. Cuando tuve internet, mi pasión creció, porque podía descubrir las canciones antes del festival y comunicarme con otros eurofans. En internet construimos una comunidad.

Eurovisión se convirtió en mi afición principal hace treinta años. Escucho canciones eurovisivas durante todo el año, no solo antes del festival. Algunas de mis canciones favoritas las conocí en este concurso. Y no puedo olvidar que este festival es el que me abrió la puerta a nuevos idiomas, especialmente al serbocroata.

Por este motivo, para mí hoy es un día triste. No estoy contento con todo lo que ha estado ocurriendo últimamente acerca de Eurovisión, en absoluto. Creo que es una vergüenza mayúscula que Israel haya participado estos dos últimos años, mientras asesinaba a miles de palestinos. Hoy se ha celebrado una votación en la UER para decidir si Israel puede seguir participando. Resulta que a la mayoría de las radiotelevisiones ya les está bien que Israel participe mientras continúa su genocidio en Gaza.

Al menos estoy contento de que las televisiones de España, Eslovenia, Países Bajos e Irlanda hayan decidido retirarse. Es la única decisión acertada y la apoyo.

A las dos últimas ediciones apenas les hice caso, pero el próximo festival no voy a seguirlo. No tengo ni ganas ni la capacidad moral para hacerlo.

jueves, 17 de abril de 2014

Mi desengaño con el PA

Sabéis que hasta hace poco he militado en el Partido Andalucista. Lo que seguramente no sabríais es que ya no milito. Y es que últimamente este partido, con el que me identificaba hasta cierto punto, me ha ido dando varios motivos para desengañarme con ellos.

Prepararon unas elecciones primarias, un hecho bastante loable y que da ejemplo de democracia. Hasta ahí, bien. Pero cuando el candidato que más aceptable me parecía -un tal Sergio Flores, de Ronda- de repente suelta en una entrevista que «hay muchos andalucistas que creemos en el federalismo, porque hay mucha gente que oye la palabra “nacionalismo” y le suena muy fuerte» (es decir, que eres federalista porque la gente tiene miedo al nacionalismo, yo a eso lo llamo cobardía u oportunismo) o que no es «ni de izquierdas ni de derechas» (qué curioso, como UPyD o la Falange), a mí me sienta como si me echaran encima una jarra de cubitos de hielo, que es peor que el agua fría porque encima los cubos te dan golpes.

Además, un par de meses antes el candidato con más posibilidades de ganar se dedica en su Twitter a ridiculizar a otras formaciones políticas, lo cual tampoco me hizo gracia. Me refiero a este tuit concreto:

Antonio Jesús Ruiz


(Enlace: https://twitter.com/PAntoniojruiz/status/366228329809977345)

Que a ver, quizá los de Izquierda Unida se equivocaran en la descripción, pero burlarse de una equivocación tan nimia es mezquino, y además en política es juego sucio; un juego sucio que yo, al menos, no voy a apoyar. Y digo que es nimia porque si me dicen que el monumento a Blas Infante es un monolito me lo creo (no conozco el vocabulario específico de monumentos) y porque SÍ está en Kansas City, por muchos matices que este señor quiera introducir.

Pero es que no queda ahí todo. Hasta cierto punto hay que soportar y entender que el PA gobierne en coalición con el PP en ciertos municipios (en mi Isla de León lo hace, y ya me toca la moral, porque José Loaíza no podría darme más asco). Lo que no puedo tolerar es que hagan cosas como la de esta noticia:


(Enlace: http://www.andalucesdiario.es/ciudadanxs/el-ayuntamiento-de-ecija-censura-una-obra-de-teatro-donde-la-virgen-habla-como-madre-y-mujer/)

Es decir, el PA tiene la concejalía de Cultura, y censura la obra de teatro porque a un par de cofrades no les gusta. Que, por cierto, yo he ido a ver esa obra de teatro, he ido a verla con cofrades, y desde luego les encanta. Decir que la obra es irreverente o irrespetuosa es totalmente falso y eso sólo pueden decirlo o gente muy ignorante o gente que no la haya visto. Desde luego, si tan irrespetuosa fuera con las cuestiones eclesiásticas o cofrades, no habría sido repetida tantas veces en salas de Sevilla capital.

Luego rectificaron, pero a mí eso no me vale. Demostraron estrechez de miras y una ranciedad conservadora que, desde luego, yo no estoy dispuesto a apoyar. Para defender la ignorancia ya tenemos al PP.

Así que, por todo esto que he expuesto, lo siento pero no quiero quedarme esperando a ver con qué próxima vergüenza me sorprende el Partido Andalucista. Les deseo lo mejor y, si algún día se deciden a ser un partido serio, que realmente crea en el progreso de Andalucía como país moderno y desde la izquierda, podrán volver a contar conmigo. Pero ese futuro lo veo bastante lejano.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Nacionalista

Le pese a quien le pese, guste o no, soy nacionalista.

Soy nacionalista, porque considero que Andalucía es una nación. Tiene todo lo necesario para serlo. Tiene una identidad bien definida, una cultura propia, una historia muy característica.

Soy nacionalista porque, además de considerar que Andalucía es una nación, me identifico con sus símbolos nacionales. Porque el himno de Andalucía -el original, no el oficial- y su bandera me identifican. Y porque, por diversos motivos, me siento mucho más ligado a un granadino que a un pacense.

Creo que es importante dejarse de complejos. Conozco a mucha gente que rechaza el nacionalismo como ideología porque, al fin y al cabo, está de moda criticarlo. Pero luego se vuelven locos con una banderita rojigualda, o criticando a cualquiera que no quiera ser español, o espetando cualquier tipo de estereotipo contra los naturales de otro Estado sin tener ningún motivo. Perdonen, señores, ustedes también son nacionalistas.

Por supuesto que no todos los nacionalismos son iguales. De hecho, siempre digo que no soy patriota, no me considero patriota. La propia palabra me repugna. No considero que mi país sea mejor que ningún otro. No estoy orgulloso de ser andaluz, porque no creo que sea lógico estar orgulloso de algo que no has hecho nada por conseguir, de algo que te ha venido dado. No estoy orgulloso de ser andaluz igual que no lo estoy de haber heredado unas piernas fuertes o de tener los ojos marrones. Puede gustarme -de hecho, estas tres cosas me gustan mucho sobre mí- pero no es motivo de orgullo.

Además de nacionalista, soy independentista. O, como otros nacionalistas de distinto signo me quieren llamar, «separatista». Algunos conformistas incluso llaman «radical» a mi ideología (los más lamentables pueden llegar a calificarla como «antisistema»). Pero tampoco me acompleja eso. Por supuesto, quiero un Estado independiente para mi país. Por diversos motivos, el primero porque creo que es de justicia y que es el marco más adecuado para que una nación se desarrolle como tal. El segundo, que ya me cansa el trato que tiene España hacia nosotros. Cultural, por la continua humillación, y económico, por el continuo subdesarrollo. Y el tercero, porque no es de recibo que desde fuera nos puedan decir cómo tenemos que gobernarnos.

Dicho todo esto, me considero una persona tolerante. Los demás pueden pensar lo que quieran, pueden tener sus propias ideas. No voy a intentar convencer a nadie para que piense como yo. Estoy lo suficientemente seguro de mi ideología como para no tener que metérsela a nadie por el culo. Eso sí, en un ejercicio de egocentrismo en el que espero que los demás hagan lo que hago yo, exijo la misma tolerancia para mí. Esto causa que evite hablar de política con una gran mayoría de la gente. En más de diez años, creo que puedo contar con los dedos de las manos el número de personas con las que he hablado de política y no han despreciado o querido ridiculizar mi modo de pensar, o querido hacerme ver que estoy equivocado. Poca gente nos acepta y tolera a los nacionalistas andaluces. Sorprendentemente, muchos a los que se le llena la boca con la tolerancia y el progresismo, han intentado devolverme al buen camino del amor a España. Pero claro, cuando se habla de política, la gente en general se olvida de lo que es la diversidad de opiniones.

Estos días he estado pensando mucho en esto. Y he llegado a la conclusión de que quizá sea momento de colaborar en la lucha colectiva por la liberación de nuestro país, en los modos en los que me sea posible.

lunes, 23 de mayo de 2011

Elecciones municipales

Me vais a decir que si no soy demócrata, que si qué falta de respeto, que bla bla bla... y será todo verdad, no os lo voy a negar.

Pero el votante medio de San Fernando es gilipollas.

Concretamente, todos esos que han hecho que el PP suba en dos concejales después de la legislatura tan nefasta que nos han dado.

Vale, ha habido un robo de ocho millones de euros y el PA ha sido castigado por eso. Pero a la gente se le olvida que el PP también era parte del gobierno. Se le olvida que el PP renunció a su mayor arma de campaña, la oposición al tranvía. Le dijeron al PA algo así como "vale, haz el tranvía, pero dame unas pocas de concejalías". Les dan las concejalías, se callan como putas durante tres años y un año antes de las elecciones rompen el pacto y vuelven a protestar contra el tranvía (cuando ya está casi del todo hecho). Lo peor es que sacan rédito electoral y consiguen que la gente los vote jugando a recordar el robo de los ocho millones de la caja municipal que se produjo cuando ellos estaban en el gobierno, echándoles la culpa de todo a los andalucistas.

Moraleja: nunca, nunca, NUNCA te fíes del PP.

Y eso que debería estar contento porque el PA de Alcalá de Guadaíra ha sacado dos concejales, pero por desgracia el PP ha subido cuatro (inexplicablemente - bueno, sí, es explicable, la gente vota a las siglas y no a los candidatos) y el PA en Sevilla no ha conseguido entrar.

miércoles, 14 de julio de 2010

Entendez-vous dans les campagnes... ?

"¿Oís en los campos rugir a esos feroces soldados?
Vienen hasta vuestros brazos a degollar a vuestros hijos y compañeras."

Hoy es 14 de julio. Un día que a muchos no les significará nada. Para mí, tradicionalmente, es día de feria (que empezó ayer, por cierto). Por lo demás, fue el día en que se inventó el mp3 (hace ahora 15 años), por ejemplo, pero para nosotros los andaluces no es ningún día especial.

Sin embargo, este año me encuentro en territorio francés, donde el 14 de julio es una de las fiestas grandes. Se conmemora la Toma de la Bastilla, el momento en la Revolución Francesa en el que el pueblo, harto de sus gobernantes corruptos, del hambre y del despotismo, asalta la prisión más simbólica de Francia (más simbólica que usada, porque apenas tenía presos ya).

Aunque la Toma de la Bastilla fue un acontecimiento puntual de un día, su valor simbólico es tal que ha venido a constituirse en símbolo de las revoluciones. No en vano, constituyó el principio de la caída del Antiguo Régimen en Francia y el comienzo de una tendencia democrática que se fue imponiendo poco a poco por Europa.

Hoy es festivo en Francia; ha sido casualidad que me toque pasar este festivo aquí (curiosamente, las dos veces que he ido a Alemania también he pasado allí el festivo nacional, el 3 de octubre). Y el centro de Toulouse parece que ha sido tomado por los chinos vendedores de banderas tricolores.

A pesar de todo esto, no estoy a favor del Estado francés (igual que no lo estoy del español), por su naturaleza jacobina y su desprecio por las demás culturas que conviven en su territorio, que conste.

Y con todo, el himno francés me parece de los más bonitos que he oído. Creo que representa bien (musicalmente) la Revolución. La letra es demasiado sangrienta, e incluso puede verse como racista, pero aun quitándole la letra, el himno instrumental sigue siendo fabuloso y revolucionario.

Aux armes, citoyens!
Formez vos bataillons!
Marchons, marchons,
qu'un sang impur
abreuve nos sillons.

lunes, 25 de mayo de 2009

Vendidos

Sólo un post corto y sin interés, pero quería dejar este pensamiento aquí.

No bastaba con que en el Ayuntamiento de San Fernando hayan robado casi 8 millones de euros de la Caja municipal, sino que ahora leo que el CD San Fernando tiene una deuda de 2 millones.

A este paso, nos acabará comprando Chiclana.