martes, 12 de septiembre de 2017

Eclipsado

Hay personas a las que te encuentras de repente, pasan por tu vida, te hacen cambiar tu manera de ver las cosas, rompen tus esquemas, te fascinan, y luego siguen su camino. Y sabes que tardarás años en olvidarlas, si es que las olvidas. Son especiales.

Este fin de semana me he encontrado a una de esas personas. No sé si la volveré a ver, aunque me encantaría.

Y sí, este fin de semana he estado en Berlín para Folsom Europe 2017, que es un evento de lo más divertido y que me ha hecho decidir vivir ciertas cosas de otra manera. Pero mi resumen del fin de semana son los dos primeros párrafos. Lo demás está eclipsado.

jueves, 17 de agosto de 2017

Esa frágil autoestima

Me he dado cuenta de una cosa. Por más que me joda, soy una persona vulnerable. Odio serlo. Odio mucho serlo. Odio que la gente sea sensible. Y yo me he dado cuenta de que lo soy.

Ya os oigo pensar, ya, «pues vaya descubrimiento Dani, si todos lo teníamos claro». Todos lo sabíais, sí. Menos yo, hasta ahora.

Me ha quedado claro después de esta última experiencia fallida. Toda la esperanza y la ilusión que había puesto se han visto correspondidas con una hostia en la cara. O con varias.

¿Qué pasa? Que pensando racionalmente sé que es algo que pasa cada día a todo el mundo. Que lo mío no ha sido nada especial, nada extraordinario.

Pero por el lado irracional, no lo puedo evitar, me hace sentir mal, me hace sentir muy mal. Precisamente por como se han desarrollado las cosas, por lo bien que empezaron, lo bonitas que pintaban, y por como se han enfriado. Me ha tocado directamente a la autoestima y la ha hecho casi desaparecer. Me hace sentir que voy a acabar solo porque no va a haber quien me aguante. Que puedo tener un puñado de virtudes, puedo ser buen amigo, buen familiar, buen profesional… pero que como pareja no intereso, no valgo. Lo que ofrezco no gusta.

Como me dijo un compi de trabajo hace poco, «Dani, cuando estés conociendo a alguien, no seas tú mismo». Y ahora mismo estoy convencido de que tiene razón.

Y estar solo no está mal, he estado solo casi toda mi vida, casi todo lo que hago lo hago solo. De hecho siempre me he considerado un tío independiente e incapaz de llevar una vida de pareja tradicional, de estas de dependencia mutua. Pero si acepto que voy a estar solo tengo que reenfocar mi vida. Tengo que dejar de ver a cualquier hombre interesante como una posible pareja. Tengo que dejar de exigir un mínimo nivel de conversación cuando busque sexo; limitarme a follar y nada más. O directamente renunciar a hacerlo.

Porque estos errores son los que llevo cometiendo desde que tengo una vida emocional autónoma y adulta, desde los 23 años. Y por eso me llevé los chascos que me llevé con F, con E, con N, con A, con C y ahora con J.

Ahora mismo no me veo capaz de cambiar, de hacer las cosas de otro modo. Soy débil en ese sentido. Pero debo empezar a proponérmelo si no quiero seguir haciendo el gilipollas y perdiendo los mejores años de mi vida buscando a alguien que no voy a encontrar. Los 32 se me acaban y estoy a mes y medio de poder certificar que han sido un año yermo. De los peores.

sábado, 12 de agosto de 2017

De verdad que no

El día 20 publiqué que no tenía tiempo para esto. Pues parece que lo debo de tener cuando estamos a 13 de agosto y la cosa no ha mejorado.

No, no lo he dejado pasar. Y lo he intentado, pero no he podido.

Lo peor es que me llevo hostias de donde no me las espero. Parece que tengo un don para cabrearlo sin saber ni cómo.

Y eso que lo único que me gustaría decirle es que me volvería a hacer 400 km de coche por verle la cara un rato. Que iría adonde me dijera que fuera.

Llegados a este punto solo hay dos opciones. O la cosa muere definitivamente, o me echa de menos y se me acerca. Sea la que sea, lo bueno es que se resolverá rápido.

jueves, 20 de julio de 2017

No tengo tiempo para esto

Aquí se acaba la aventura, queridos.

Voy a poneros en situación porque hace tanto que no escribo que no sabréis de qué va.

Hace cuatro semanas ya, en el Orgullo de Sevilla, conocí a un chaval a través de un amigo. Este chaval me encantó. Físicamente encaja 100% en la clase de hombre que me gusta. Alto, corpulento. Guapo de cara. Pero además, con otros puntos que jugaban a su favor, como por ejemplo, que es activo en la cama y que tiene ese punto chulillo que me resulta tan atractivo. Además, lleva currando toda la vida y tiene una psicomotricidad envidiable (lo contrario a mí).

Pero lo que empezó bien acabó deteriorándose. Por un motivo o por otro, la verdad es que no lo sé. Supongo que los dos pusimos de nuestra parte. Yo por impaciente; oye, que ya tengo una edad y lo que menos me apetece es marear la perdiz. Sé lo que quiero y lo que no. Y bueno, por su parte, una dosis enorme de ambigüedad y de falta de iniciativa. Si hay más motivos por su parte no los conozco; precisamente por esa ambigüedad.

Tras una bronca que me he comido sin saber bien cómo, cuatro días después he decidido que no tengo tiempo para esto. El chaval me encanta. Me ha hecho mucha ilusión conocerlo, durante el tiempo que pensé que podríamos tener algo. Y como ya sabéis por mi historia con C, cuando me gusta un tío voy con todo. Con él lo he hecho, he ido con todo. Estaba dispuesto (bueno, sigo estándolo) a ayudarlo en lo que necesitara, a apoyarlo y a estar con él, a que se sintiera querido y acompañado. Peeero, de nuevo, hice mi propuesta y no fue elegida. Mala suerte.

No fue elegida, pero tampoco rechazada, la verdad. Y ese es el problema, y por el que hoy decido retirarme. No puedo seguir esperando algo que puede que nunca llegue, sobre todo porque no hay noticias. Tengo que dejar de intentarlo porque me está robando la salud. No puedo seguir durmiendo entre dos y tres horas al día y comiendo solo fruta porque mis digestiones son más lentas que el Nazareno de la Isla. Y no me critiquéis por esto porque ni yo decido mi sueño ni mi apetito, mi cuerpo tiene esas reacciones y así tengo que quererlo.

Y me retiro, pero sin la intención de cerrar ninguna puerta. No tendría ningún problema si mañana él quisiera empezar algo conmigo. Pero… por lo que lo he conocido, estoy convencido de que eso no va a ocurrir. Y me da pena, no os imagináis cuánta.

En fin, que tengo que mirar adelante porque hay más peces en el mar. Pocos serán atractivos y encantadores como este. Pero desde luego que me convendrán más.

miércoles, 14 de junio de 2017

Sin mirar atrás

Ayer por la tarde, mientras iba al centro en bus porque la moto estaba sin batería, iba charlando por WhatsApp con alguien que me interesó en 2016 y me paré a pensar en mi vida.

Llegué a la conclusión de que los acontecimientos del año pasado y principios de este me han hecho más daño del que imaginaba, hasta el punto de que hago todo lo posible por vivir sin mirar atrás. Sigo adelante por inercia, sin ganas de seguir, pero deseando que el tiempo me aleje de lo que pasó y de la persona que fui.

No pasa un día sin que recuerde que hace un año todo estaba bien y que me encargué de destruir todo eso que estaba bien hasta que no quedó nada. No solo en mi vida, sino en la vida de otras personas, lo cual es más mezquino.

Y en la cuestión emocional me siento como atado de pies y manos, no soy capaz de apostar por nadie, no soy capaz de luchar por nadie, no confío lo suficiente como para enfrentarme a ninguna complicación. Y ahí me tienes, encaprichado con alguien y dejando que se aleje sin hacer nada porque no quiero volver a fracasar.

No digo esto para que mi escasa audiencia sienta lástima, no quiero que la tengáis porque no es para eso. Pero para superar un problema hay que reconocerlo. Los demás pasos ya vendrán.

domingo, 4 de junio de 2017

El primer día...

...del resto de mi vida. Como todos los días, vamos.

Habré hecho mis castillos en el aire, pero por mucho que cueste, hay que bajar a la realidad y mirar adelante, a las posibilidades, no a los sueños. Mi excrush me enseñó (sin él querer, por supuesto) a que no me meta en berenjenales y a que no luche por imposibles, así que dejo aquí este coche y el resto del camino lo hago andando.

Eso sí, nadie me quita lo bien que lo he pasado y la gran persona que he conocido este fin de semana.

martes, 23 de mayo de 2017

Ain’t no fun in easy

Como no he aprendido, he visto una piedra y he decidido tropezar en ella.

Me preocupa equivocarme, por supuesto. Y de hecho no sé si la estoy cagando. Sospecho que sí. Lo que sí sé es que me apetece intentarlo.

En lo fácil no hay diversión, como dicen Timebelle.

Pero es que lo que merece la pena no suele ser fácil.