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jueves, 2 de julio de 2026

Entregarse al sistema

Una película que me encanta es Good bye, Lenin. Probablemente, no por los motivos que hubiera querido el director, pero me gusta mucho, y hay partes que me han hecho llorar.

No tengo muy claro si la película es anticomunista o no lo es. A mí me reafirma en mi comunismo, pero creo que la historia de Christiane Kerner pretende ser una crítica al sistema socialista.

Os voy a hacer spoiler, pero la película tiene ya 23 años y habéis tenido tiempo de verla. Si la vais a ver, no sigáis leyendo.

La trama argumental de la película consiste en que Christiane Kerner es una ciudadana comprometida de la República Democrática Alemana a la que le da un patatús cuando, una noche de 1989, ve a su hijo siendo detenido por la policía por manifestarse contra el gobierno. Se pasa meses en coma y, cuando despierta, el médico recomienda que no le den disgustos, así que el hijo decide montar todo un teatrillo para ocultar que han desmantelado la RDA y están en proceso de anexión por parte de la Alemania capitalista.

Hacia el final de la película, se descubre que Christiane no fue siempre esa comprometida ciudadana, sino que en los años 60 había planeado huir con su marido, un médico, al lado capitalista. Esto era el pan de cada día en la RDA: la guerra económica a la que la sometía el lado capitalista. Aunque los obreros manuales tenían mucho mejores condiciones y salarios en la RDA, los profesionales liberales (médicos, abogados, ingenieros) recibían mucho mejores salarios en el oeste, por lo cual se veían tentados a emigrar. En la película, el señor Kerner aprovecha un permiso para asistir a una conferencia en Berlín Oeste para pedir asilo y quedarse allí; la idea era que su mujer se reuniera con él, pero tras el no retorno de él, la agencia de seguridad empieza a seguirla de cerca, impidiendo así que ella se fuera. Es la frustración de ella por no haber podido marcharse la que la empuja a entregarse al sistema socialista y colaborar con él activamente, por lo cual empieza a recibir reconocimientos y medallas.

¿Por qué pienso en esta historia? Porque yo vivo en una frustración constante con el sistema capitalista y con el trabajo. Vivo y trabajo cada día con la esperanza de un día no tener que hacerlo más, pero la frustración va en progresivo aumento, entre otras cosas porque lo único que me podría permitir eso sería una lotería cuyas probabilidades son ínfimas. Sería más sencillo venir contento a trabajar y a que me explotaran, pero mi historia no es la de Christiane Kerner y yo, por desgracia, no tengo la opción de colaborar con un sistema que realmente me favorece.

¿A estas alturas, a estas edades, puede uno cambiar el chip y entregarse al trabajo asalariado, a la extracción de plusvalía como si fuera algo natural y enriquecedor?

martes, 15 de octubre de 2024

La película del finde: La sustancia

El sábado fuimos al cine. No vamos muy a menudo, pero de vez en cuando encontramos alguna película que nos interesa.

En este caso, mi hermana nos recomendó que viéramos la película "La sustancia", y a Pau le apeteció ir a verla. A mí las películas de miedo no me gustan, pero Raqué y Pau me convencieron diciéndome que era ciencia-ficción.

Ahora os cuento sobre la película. La protagonista se llama Elisabeth Sparkle (Demi Moore). Elisabeth es una vieja estrella de la televisión, presenta un programa muy visto en el que hace aeróbic. Sin embargo, los directivos de la cadena no están satisfechos y deciden despedirla el día que cumple 50 años.

Ella se siente frustrada y triste, lo cual le causa un accidente de tráfico. En el hospital le dicen que tiene una salud excelente, pero de manera secreta, un enfermero le da un pendrive con un número de teléfono. Cuando llega a casa, conecta el pendrive a la televisión y reproduce el vídeo que contiene: el vídeo es misterioso y solo pregunta si quiere una versión mejor de sí misma: más joven, más guapa, perfecta. Al principio, ella tira el pendrive a la basura, pero poco después, cuando se siente triste, rescata el pendrive de la basura y llama al teléfono.

Después de llamar, recibe la sustancia. La sustancia funciona bajo unas reglas: ella y su otra versión tendrán una semana para cada una, y cada semana deben intercambiarse, sin excepciones. Además, las reglas explican que ella y su otra versión son solo una.

Elisabeth está tan desesperada que toma la sustancia inmediatamente; de su espalda sale un ser nuevo, joven y bello: otra versión de sí misma. Esta decide ir a la cadena de televisión para hacer una audición para el nuevo programa que sustituirá al de Elisabeth; se presenta como Sue. Inmediatamente la quieren como presentadora y la contratan.

La vida le va genial a Sue: es guapa, tiene trabajo, la gente la adora. El problema es que debe intercambiarse con Elisabeth cada semana. Y por eso puede ocurrir que haga tarde el cambio, pero eso tiene consecuencias...

No explicaré qué más pasa en la película, pero la llaman cine de terror con razón.

Mi opinión personal

La película presenta un tema muy interesante: cómo vivimos la edad y cómo nos sentimos acerca de la vejez. No queremos hacernos viejos, pero ¿qué somos capaces de hacer al respecto?

Si existiera una sustancia que te permitiera ser joven y guapo, pero solo una de cada dos semanas, ¿la tomarías?

El debate es muy interesante, pero por desgracia, el desarrollo de este debate no está bien llevado a cabo. El argumento de la película tiene incoherencias y no está del todo bien desarrollado. ¿Quién está tras la sustancia? ¿Quién gana dinero con ella? ¿A quién le interesa que la gente la tome?

Hay más preguntas que pienso que no están respondidas, pero no puedo mentarlas si no quiero hacer spoilers.

Por estos motivos, la película no me ha gustado. Aún creo que el tema es interesante, pero el desarrollo de la idea no es bueno. Espero que al menos empecemos a hablar sobre esto y que mejoremos.

martes, 1 de agosto de 2023

Reseña de Te estoy amando locamente (2023)

El domingo fuimos a ver la película Te estoy amando locamente, del director Alejandro Marín. He de decir que fue un poco in extremis, dado que ya la estaban quitando de casi todos los cines. Creo que es la tercera semana que estaba en cartelera y la mayoría ya la habían quitado, en Barcelona solo quedaban tres cines que la proyectaran y fuimos al Renoir Floridablanca.

Si no la has visto, quizá prefieras no seguir leyendo, porque aunque no contaré el final, voy a hacer algún spoiler.

La película está ambientada en 1977: corrían los años de la mal llamada transición democrática. Aún estaban en vigor las leyes fundamentales del franquismo, aunque ya estuviera aprobada una Ley de Amnistía para los presos políticos. Y el lugar donde transcurre es Sevilla, una ciudad donde el movimiento obrero era numeroso y se movía, pero la hegemonía social de la burguesía local, conservadora y franquista a muerte, era asfixiante.

Y la película empieza fuerte: el protagonista, estudiante de instituto y fan de Mari Trini, baila con su vecina en la boda de esta misma mientras otros asistentes a la boda lo insultan y se ríen de su pluma.

Desde ahí todo se desarrolla como cabría esperar: madre avergonzada, intenta reprimir a su hijo para que no hablen de ellos, lo lleva a un médico que le intenta aplicar una terapia de conversión, y el hijo se larga de casa para no aguantar esa opresión. Como ha pasado con tanta gente LGTBI+, acaba recurriendo a hacerse una familia en el ambiente, que son quienes lo acogen.

Hasta aquí los detalles que voy a dar del argumento: no voy a hacer spoiler del resto de la película.

Ahora voy a hablar de algunos aspectos de la película que me han gustado:

  • La ambientación. Sevilla en 1977. La ciudad es un personaje más en la película, y los lugares donde se desarrolla la acción son reconocibles por cualquiera que conozca la ciudad. Ya sabéis que viví allí trece años y la echo de menos muchísimo, así que esta película me ha tocado un poco la fibra también por eso. La Giralda y la Catedral, el Palacio Arzobispal, la calle Pureza o el Rectorado (antigua Fábrica de Tabacos) son lugares célebres de la ciudad que salen en la película, donde también se mencionan las huelgas de Hytasa.
  • Como parte de la ambientación: me parece genial y me ha alegrado muchísimo que todos los personajes de la película hablen andaluz (excepto un Guardia Civil, lo cual también entra dentro de lo normal cuando vives en Sevilla).
  • En cuanto a los personajes, al final les coges cariño a casi todos. Al principio odias a Remedios (la madre del protagonista), pero también entiendes que es hija de su época y que su primera reacción, aunque injusta, es la normal en esos años. Igualmente, hace un recorrido humano que la hace redimirse. También he de decir que en 1977 eran pocas las madres que hacían ese recorrido (aún en los 90 había muchísimas que repudiaban a sus hijes LGTBI+). Quizá el único personaje más odioso es Rocío, la viuda amargada del patio de vecinos cuya personalidad es hacerles la vida imposible a todos los demás.
La película tiene ciertos paralelismos con Pride, por cuanto relata el estado de los movimientos de liberación LGTBI+ en una época pasada, pero el tono de esta película es mucho más dramático que el de Pride y tiene escenas más duras.

En definitiva, esta película me ha encantado. Creo que era necesaria y que ayuda mucho a dar perspectiva al movimiento LGTBI+, sobre todo para quienes no conocen de dónde viene.

lunes, 23 de enero de 2023

Los juegos del hambre

Como ya todos sabéis, Los juegos del hambre es mi saga preferida. Este fin de semana he tenido la oportunidad de volver a ver las películas (tengo pendiente volver a leer los libros, ya sería la cuarta vez) y, a pesar del miedo que tenía de perder el gusto por la saga, al contrario, me ha parecido igual de brillante que al principio, con el añadido de darme cuenta de cosas que no había visto anteriormente.

Quiero comenzar con una reflexión que leí en Twitter, y es que es una saga que han categorizado como literatura juvenil porque la protagonista es una chica adolescente. Es el único motivo. Pero tanto el tema como la profundidad de los personajes no tienen nada que envidiar a mucha de la literatura adulta.

En general, la obra me cautiva porque pienso que tiene muchas lecturas. Tiene una lectura romántica, muy básica, una lectura emocional/psicológica y una lectura política, y las tres se entrelazan entre sí.

Por un lado, la lectura romántica es muy básica, muy simple... y aún la han simplificado más en las películas, en relación con como salen en los libros. En las películas, chica adolescente con dos intereses amorosos que no sabe por quién decidirse. En los libros, como de costumbre, esta historia tiene muchos más matices: es una chica adolescente, sí, con dos chicos que le hacen gracia, pero también atada por las circunstancias en que vive: la obligación de mantener a su familia (madre y hermana) y la firme convicción de que no tendrá hijos porque no quiere verlos morir en un espectáculo televisado. Estas dos circunstancias la alejan de cualquier posibilidad de involucrarse con ningún chico, lo cual, además, no está ni en su lista de prioridades.

La lectura psicológica es un poco más oscura. El libro nos hace acompañar a los protagonistas por un montón de situaciones límite, durísimas, de las cuales salen como pueden. Verse separados de sus familias, enviados a morir o matar a unos juegos televisados en nombre de la paz y la estabilidad política, darte cuenta de que el resto de tu vida estará hipotecado por estos juegos, y ser utilizados tanto por el gobierno como por la oposición en el conflicto político y la guerra que se desencadena. Tanto Katniss y Peeta como los demás tributos muestran maneras diferentes de enfrentarse a estas situaciones.

Leí en Twitter que realmente Los juegos del hambre es un tratado sobre el síndrome de estrés postraumático y pienso que tiene mucha razón. Sé poco de psicología y menos aún de estrés postraumático (más allá de lo que he vivido), pero pienso que la manera en que el libro te transmite la ansiedad y el miedo está muy conseguida. Ya no solo la manera en que la vive Katniss, que —recordemos— es quien narra la historia, sino por lo que cuenta sobre los demás personajes.

En tercer lugar, la lectura política quizá no me satisface tanto como la psicológica, pero también es muy jugosa. Estado totalitario que se sostiene en la explotación de una gran parte de la población para mantener los estándares de vida de una minoría. Esa mayoría se rebela y se subleva, pero los líderes de la rebelión solo la usa para sus intereses. El mensaje final del libro, desvelado en la conversación entre Katniss y Snow y el enfrentamiento final con Gale, no sé si lo veo más anarca o primitivista: tanto el gobierno como el movimiento que intenta derrocarlo están igual de podridos y tienen el mismo poco respeto por la vida.

Un amigo comentó en Goodreads que el final le parecía deprimente. (Por suerte, es el único spoiler que me comí, así que hasta que no acabé el libro no sabía a qué se refería, solo sabía que había algo deprimente, jaja). No puedo estar de acuerdo, o quizá porque no contemplo que pueda haber otro final, al menos en cuanto a desarrollo del personaje. Está claro que los acontecimientos son dramáticos. El hilo que empuja a Katniss durante toda la novela, que es el bienestar de su hermana Prim, se desvanece casi al final. ¿Podría no haber pasado? Claro, pero la autora lo decidió así. Y teniendo en cuenta eso, es normal que ella acabe loca y desquiciada. Que acabe en una relación con Peeta, que ya se había vuelto loco antes por culpa del Capitolio, era una consecuencia lógica; sin duda, lo que no podía pasar era que acabara con Gale, que -probablemente- era en parte responsable de la muerte de Prim. Y que estuviera sola habría sido mucho más deprimente: no creo que hubiera durado viva mucho más tiempo.

Con todo, ver las cuatro películas me ha dejado con ganas de volver a leer los tres libros, que tienen muchos más detalles y la historia es mucho más profunda que en las películas. Ahora me toca elegir en qué idioma los quiero leer (¡ya los he encontrado en serbocroata, pero aún no tengo nivel para leerlos!).

lunes, 21 de noviembre de 2016

Reflexión personal sobre Un monstruo viene a verme

El pasado fin de semana vi la película Un monstruo viene a verme. Ya la había visto, pero un amigo la quería ver así que lo acompañé al cine.

He de decir que esta segunda vez lloré más que la primera, no puedo adivinar por qué, aun sabiendo lo que iba a pasar.

No voy a decir que sea un peliculón, porque hay partes que me parecen mejorables, pero el final es muy bueno, y a mí personalmente se me hace algo doloroso.

No leas a partir de aquí si no has visto la película, porque te la voy a destripar.

Y parecerá estúpido que me afecte personalmente, pero hay cuestiones personales que, aun habiéndolas superado hasta el punto de que no me afecten en mi vida cotidiana, nunca pueden terminar de cerrarse.

Hablo de Conor y la muerte de su madre. Salvando las distancias por la edad, yo viví una situación parecida hace casi cinco años. Aunque por suerte tengo cuatro hermanas que me quieren mucho, siempre estuve muy unido a mi madre. Vivía a 130 km, pero la llamaba cada día, la visitaba varias veces al mes, consultaba con ella todas mis dudas. Era una parte fundamental de mi vida, aun siendo yo un adulto independiente.

Murió un día de año nuevo, tras meses con un estado de salud que no paraba de empeorar. Tenía yo 27 años (ahora tengo 32).

Por eso esta película me hace revivir todas las sensaciones dolorosas que tuve en aquella época. Por un lado la angustia de ver cómo se encontraba cada día peor, sobre todo los dos últimos días, y el deseo egoísta de querer que todo ese sufrimiento se acabara ya. Por otro, el dolor porque se iba, y porque no quería que se fuera, porque uno nunca está preparado para que se vaya alguien tan importante. Y, por último, el miedo. El miedo a afrontar la vida solo. Y esos meses posteriores de sentirme en la más absoluta desorientación, de no saber qué hacía ni adónde iba, de no pensar lo que haría la semana siguiente porque no me encontraba preparado para vivirla.

Esto pasó hace casi cinco años. Me acuerdo cada día de ella y sueño con ella a menudo. Miento si digo que no me duele que ya no esté. Pero no me paraliza. Y quizá películas como esta me ayudan a valorar lo que tuve, y a no dejar que el dolor me haga olvidar lo que merece ser recordado.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Doblajes dobles

Llevo algo más de un mes sin escribir por aquí, básicamente porque no se me ocurre nada, y lo que se me ocurre prefiero censurarlo.

Así que hoy os voy a hablar de un tema que me atormenta.

Ayer por la noche vi en La Primera la película Jóvenes y brujas, que me encanta, me parece muy entretenida.

La cuestión es que, en cierto momento en la película, el personaje de Rochelle dice que le ha dicho a Nancy "eres blanca, tesoro, así que aguántate".

Por supuesto, yo esa frase estoy 100% seguro de haberla oído las primeras veces que vi la película como "eres blanca, nena, supéralo", una traducción que tiene mucho más gancho y gracia.

Y resulta que por ningún sitio en Internet aparece nada sobre que la película haya sido doblada dos veces. Creería que es un recuerdo erróneo mío, pero sé de más gente que también recuerda la frase como yo la recordaba.

¿Qué está pasando con estos doblajes dobles? Es para volverse loco.