sábado, 29 de agosto de 2009

Sinviviendo

Bueno, el miércoles por la tarde volví a mi querida Andalucía, después de haber disfrutado durante seis días de ese maravilloso lugar que es Tenerife. O a lo mejor es que me pareció maravilloso por las circunstancias, pero sea como fuere me he llevado un recuerdo muy agradable de esos seis días. Y alguna que otra foto para refrescar ese recuerdo.

Lo cual da paso a la parte baja de las vacaciones; ahora estoy de nuevo en la Isla sin nada que hacer. Básicamente, lo que siempre fue mi vida antes de irme a Sevilla, pero que la falta de costumbre hace parecer peor xDDD Y como si no estoy preocupado no soy feliz, me paso el día pensando en lo pronto que tendré que volver a ese trabajo que tanto me gusta (nótese la ironía, por supuesto) y en cómo se me va el tiempo. Rayadas propias, claro.

Pero al fin y al cabo, un amigo de la Facultad me enseñó que hay cualidades que a veces conviene ejercitar, que son la abnegación y la resignación. Porque sé que el cambio a mejor está a la vuelta de la esquina.

1 comentario:

Alfonso Saborido dijo...

Me gusta la frase esa de tu compañero de facultad. Es práctica, sí señor.