viernes, 31 de julio de 2009

31 de julio

Una semana desde mi última publicación, y ha habido algunas novedades.

La primera, laboral, que desde hoy mismo no trabajo en San Pablo sino de nuevo en Calonge. Ha sido un día complicado, extraño. Estoy acojonado por el trabajo que me va a tocar hacer, pero sin embargo hoy no me he encontrado mal, porque he vuelto a una situación (la anterior al 22 de mayo) en la que, aun pudiendo estar mejor, no estaba del todo incómodo. Con Internet en el trabajo (lo cual hace mucho), recodificando (no puedo dar muchos más detalles por el compromiso de confidencialidad) y con compañeros a los que echaba de menos, sobre todo a mi compañera Verónica, alcalareña (lo cual siempre es un plus, claro) que se casa este mes y hoy era su último día antes de vacaciones + permiso por boda. Le tengo un especial cariño por el tiempo que estuve enseñándola a recodificar, y hoy ha sido ella la que ha tenido que aclararme las dudas a mí. Qué vueltas da la vida.

El trabajo va a ponerse muy, muy feo muy, muy pronto, pero ya veremos cómo salgo de ésa. A lo mejor voy al paro más rápido de lo que me pienso. Hoy he renovado el contrato, aunque lo de renovar es un eufemismo, porque hablando con propiedad he firmado un contrato nuevo. Por seis meses y de nuevo con dos de prueba. Es decir, el lunes pueden echarme sin ningún tipo de problemas. Al menos me mantienen el sueldo y la categoría.

Por otro lado, sigo en el gimnasio, no voy todos los días pero sí unas tres veces por semana, lo cual no está nada mal.

Y los planes se están terminando de cerrar para irme de veraneo por primera vez en mi vida, a un lugar que siempre he querido visitar, las Islas Canarias, y con alguien con quien me encanta estar. Ya os contaré cómo ha ido cuando vuelva, aún quedan unos cuantos días para eso.

1 comentario:

Alfonso dijo...

La importancia de tener alguien agradable al lado trabajando ¿eh? A mí me cambiaron de destino hace tres años y mis compañeros son una delicia, hay momentos que lloro de risa. Pero estuve veinte años al lado de un toro de miura. Así, que valora a esa chica, porque es lo mejor que tienen los trabajos además del sueldo, las personas, si no son buenas, te amargan.